Abstract:
La educación superior enfrenta el desafío de responder a una sociedad en constante transformación donde la calidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje depende cada vez más de estrategias innovadoras que vinculen teoría y práctica Este artículo analiza el uso de la investigación aplicada como herramienta para transformar la práctica docente universitaria promoviendo procesos de enseñanza más críticos participativos y contextualizados Para ello se desarrolló un estudio con enfoque mixto y alcance exploratoriodescriptivo utilizando cuestionarios entrevistas y observación en aulas universitarias Los resultados evidencian que la investigación aplicada permite identificar necesidades reales del aula fundamentar propuestas innovadoras y mejorar tanto el desempeño estudiantil como la práctica docente Se concluye que fortalecer la cultura investigativa del profesorado constituye un eje estratégico para la innovación educativa en el contexto ecuatoriano